AROMATERAPIA, ACEITES ESENCIALES PARA EL CUIDADO FÍSICO Y EMOCIONAL

La humanidad ya utilizaba los aceites esenciales con fines terapéuticos 3.500 años antes de Cristo.

La aromaterapia se fundamenta en el uso de las esencias aromáticas de plantas y flores con fines terapéuticos/curativos.

La aromaterapia actúa sobre las emociones y la mente utilizando aromas naturales que estimulan el sentido del olfato.

Al penetrar en la nariz, las moléculas aromáticas que respiramos estimulan las terminaciones nerviosas del sentido del olfato y estas terminaciones nerviosas convierten esos estímulos en impulsos nerviosos que, enviados al sistema límbico, provocan diferentes reacciones. Un estímulo oloroso puede, por ejemplo, traernos recuerdos pasados.

Así pues, nuestras emociones están directamente ligadas con nuestro sistema olfativo. Por eso, los aceites esenciales son una herramienta muy poderosa para ayudarnos a gestionar nuestro sistema emocional.

No es casual que cada uno de nosotr@s tenga un perfume favorito y a otra persona incluso le desagrade. Cada aceite esencial posee un evidente carácter propio. Al expresar nuestra preferencia aromática estamos completando o reforzando intuitivamente nuestros aspectos debilitados o aquello que necesitamos.

Los aceites esenciales nos van “sanando” de fuera hacia adentro: Apoyan nuestro sistema físico, nos ayudan con las enfermedades o dolencias de nuestro cuerpo y, poco a poco, sus moléculas van penetrando y trabajando también a nivel de nuestro cuerpo sutil o energético, de nuestro sistema de creencias, de nuestras emociones y de nuestra conexión espiritual.

Podemos usar los aceites esenciales de 3 formas principalmente:

  • Vía aromática – a través del difusor, de inhaladores o simplemente añadiendo unas gotas en tu mano y respirando profundamente su aroma. Inhalar una gotita de lavanda nos aporta relajación.
  • Vía tópica – La piel está repleta de receptores nerviosos. Hay una relación muy estrecha entre lo que sentimos y la piel. Puedes usarlos en masajes o aplicarlos en zonas específicas, por ejemplo. Ideal para terapias de reflexología podal.
  • Vía interna (ingeridos) – Algunos aceites permiten ser ingeridos. Es muy importante que te informes y te asegures antes para saber si lo puedes tomar por vía interna, ya que no todos los aceites permiten este uso. Puedes añadir una gota en una infusión, o tomarlos en cápsulas vegetales. También es muy habitual su uso en la cocina; un bizcocho con una gotita de aceite de limón, le da un toque delicioso 😉

Usar los aceites esenciales, nos ayuda también a tener una vida más consciente, no solo con nosotros mismo, si no también con nuestro entorno y el medio ambiente. Podemos usar los aceites para limpiar la casa, reduciendo así la carga tóxica en nuestro hogar. Podemos usarlos para el cuidado de la piel, evitando cremas con siliconas u otros aditivos perjudiciales a largo plazo. Podemos usarlos para cuidar de nuestros hij@s y de nuestras mascotas, etc… La naturaleza es maravillosa y está ahí disponible para que la utilicemos de forma responsable. Por eso, usar aceites esenciales en tus rutinas diarias es cuidar de nuestro planeta y permitir que sus recursos nos sigan ayudando. ¡Pero la elección de tus aceites es súper importante! Elige siempre AE 100% naturales, sin adulterar, que sean procedentes de cultivo ecológico y respeten el ciclo natural de la planta. Estas son solo algunas de las consideraciones importantes a tener en cuenta. Yo siempre uso aceites esenciales puros de grado terapéutico, para asegurarme de que obtengo los máximos beneficios.

Si quieres más información sobre los aceites esenciales, si quieres tener tu mezcla de aceites esenciales personalizada para ayudarte con tu problema o con tu propósito. Si quieres apoyar a tu sistema o necesitas mejorar el ambiente de tu hogar. No dudes en escribirme y te contaré cómo los aceites pueden ayudarte.

Paula

yogaconpau@gmail.com

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